Quantcast
Channel: ¿Cómo diablos me transformo?
Viewing all articles
Browse latest Browse all 25

¿Para qué putas viniste a este mundo?

$
0
0
Crítica a Definir el Propósito en Tu vida
Hace muchos años aprendí que no sólo las compañías tenían propósito y misión. Las personas también.

Recuerdo cuando escribí mi primer enunciado de misión. Lo pegué en la pared, respiré profundo y lo miré con orgullo.

Desde entonces lo olvido, lo vuelvo a escribir, lo recuerdo, lo olvido, lo redacto de nuevo y lo vuelvo a olvidar.

Definir el propósito de mi vida se convirtió en “la motivación del mes”. Tan sólo una catarsis fantasiosa que no resonaba con mi verdadero anhelo: Pertenecer a mi tribu.
Cualquier deseo grandilocuente y espiritualoide que pusiera como propósito iba en contra de mi misión central: Satisfacer los deseos de la manada.
Mi rotundo fracaso en trazar una dirección distinta en mi vida me alejó de la cursi práctica de escribir propósitos poéticos. Seguir como Zombi el guión de la cultura -con breves interrupciones de lucidez- fue la elección más cómoda.
No culpo a la técnica. Aunque hubiese querido que alguien me explicara que los propósitos no son sólo frases pomposas que se escriben en la pared. Nadie me enseñó que primero tengo que aceptar el propósito que navega las aguas de mi inconsciente. Ese que dicta comandos detrás del telón.
Si quiero saber hacia dónde voy, talvez deba aceptar quien soy primero.
Te escribo para decirte que si te ha pasado lo mismo y por eso piensas que no tiene caso definir propósito en tu vida, estás equivocado.
Yo digo que llegó la hora no sólo de ponerle rumbo a nuestra existencia, sino de desenmascarar el patético propósito que envejece nuestra alma sedienta de nuevos horizontes.
Te escribo para decirte que no escuches a los pseudo-filósofos y espiritualoides. Ellos se llenan la boca de complicadas sandeces que justifican su resistencia a marcar un rumbo más claro en su vida. Estos neo-perezosos no tienen remedio. No dejes que te confundan: Tú necesitas una nueva dirección: Errante, cambiante, espontánea, rebelde, salida de toda norma, pero la necesitas.
Eres inteligente, eres consciente, eres revolucionario, eres espiritualmente joven. Pero eso no te exime de tus ansias ancestrales de pertenencia. Tampoco de tener una misión clara.
Es tiempo de mirarse al espejo y preguntarte de una vez por todas ¿Para qué putas llegaste a este mundo?

Y déjame darte una lección de cómo hacerlo. Porque ese poemita romántico que vas a poner como respuesta, probablemente no tiene que ver nada con tu propósito.

Viewing all articles
Browse latest Browse all 25

Trending Articles